El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el Trastorno del Espectro Autista (TEA) son dos trastornos del neurodesarrollo que comparten algunas características, pero también presentan diferencias importantes.

Es frecuente que familias e incluso adultos se pregunten si determinados comportamientos corresponden a un TDAH, a un TEA o a ambos. Una evaluación profesional es fundamental para obtener un diagnóstico adecuado y planificar la intervención más apropiada.

¿Qué es el TDAH?

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado principalmente por dificultades en:

  • Mantener la atención.
  • Controlar los impulsos.
  • Regular el nivel de actividad.

Las personas con TDAH suelen distraerse con facilidad, olvidan tareas, tienen problemas para organizarse o terminarlas y pueden actuar antes de pensar.

¿Qué es el TEA?

El Trastorno del Espectro Autista afecta principalmente a:

  • La comunicación social.
  • La interacción con otras personas.
  • La flexibilidad del pensamiento y del comportamiento.

Cada persona con TEA es diferente. Algunas necesitan mucho apoyo y otras llevan una vida completamente independiente.

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¿Pueden aparecer juntos?

Sí.

Actualmente sabemos que una misma persona puede presentar tanto TDAH como TEA. De hecho, esta combinación es relativamente frecuente y puede hacer que el diagnóstico sea más complejo.

Cuando ambos trastornos coexisten, las dificultades suelen afectar tanto a la atención y la organización como a la comunicación social y la flexibilidad.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

No existe una prueba única que diagnostique el TDAH o el TEA.

La evaluación debe realizarla un profesional cualificado mediante:

  • Entrevistas clínicas.
  • Observación.
  • Cuestionarios validados.
  • Historia evolutiva.
  • Información aportada por la familia y, cuando procede, por el centro educativo.

¿Cuándo conviene solicitar una evaluación?

Es recomendable consultar con un profesional cuando las dificultades:

  • Se mantienen en el tiempo.
  • Interfieren en la vida familiar, escolar, laboral o social.
  • Generan malestar significativo.
  • Dificultan el aprendizaje o las relaciones con otras personas.

Una detección precoz permite comprender mejor las necesidades de cada persona y ofrecer estrategias adaptadas.

Conclusión

Aunque el TDAH y el TEA comparten algunas características, son trastornos diferentes. Un diagnóstico adecuado ayuda a comprender el origen de las dificultades y facilita una intervención basada en la evidencia científica.

En PsicoVila trabajamos desde una evaluación individualizada para ofrecer un acompañamiento adaptado a niños, adolescentes, adultos y familias.

Referencias

American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed., texto revisado; DSM-5-TR). American Psychiatric Association Publishing.

National Institute for Health and Care Excellence. (2018). Attention deficit hyperactivity disorder: diagnosis and management (NG87).

National Institute for Health and Care Excellence. (2021). Autism spectrum disorder in under 19s: recognition, referral and diagnosis (CG128).

World Health Organization. (2022). International Classification of Diseases 11th Revision (ICD-11).

Cortese, S., et al. (2020). Practitioner Review: Current best practice in the management of ADHD. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 61(4), 455–479.

Lai, M. C., Lombardo, M. V., & Baron-Cohen, S. (2014). Autism. The Lancet, 383(9920), 896–910.

Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una evaluación psicológica individualizada. Si tienes dudas sobre tu caso o el de un familiar, consulta con un profesional cualificado.

Sobre la autora

Sara Cárdenas
Psicóloga

Graduada en Psicología. Divulgadora sobre salud mental y neurodesarrollo. Comprometida con una práctica basada en la evidencia científica y con el objetivo de acercar la psicología a familias, adolescentes y adultos mediante información clara, rigurosa y accesible.